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Por qué ir de camping es una buena idea (y te lo recomiendo)

autor: Jcomp

Un bonito recuerdo que siempre me invade de mis primeros años está relacionado con los fines de semana de camping en primavera y verano.

El aire puro, las aves cantando en sintonía unas con otras, la brisa que acaricia los árboles y hace bailar sus ramas hasta que sus hojas caen al suelo, es una experiencia mágica.

Y las noches con aquel cielo límpido, sin smog, es un viaje directo a las estrellas.

La experiencia me permite decir que, durante la infancia, acampar es lo más parecido a ir de vacaciones al paraíso de la libertad, donde el tiempo se detiene y volvemos a nuestra naturaleza salvaje, pero… ¿es lo mismo cuando somos adultos?

¿Acampar no se vuelve una labor intensa, ardua y que nos mantiene ocupados sin posibilidad de relajarnos durante un momento? 

¿Acaso no es preferible ir a un lugar donde todo está servido y la mente se dispersa de las tareas diarias?

Mi respuesta es no, y me gustaría compartirte los motivos por los cuales considero que salir de camping de tanto en tanto nos mantiene jóvenes y activos y por qué no, en armonía con ese niño o niña interior que aún tenemos dentro. 

Es una buena forma de ejercitar el cuerpo (y la mente)

Tal vez nuestra primera preocupación es que todo lo tenemos que hacer nosotros, desde inflar nuestro colchón para poder dormir durante la noche hasta ir a buscar las ramitas secas para poder encender el fuego y poder comer. 

Dependemos de nosotros mismos (y de las personas que nos acompañan) para poder hacer de nuestra estadía en el Camping lo más ameno y relajado posible.

Si bien en primera instancia puede resultar algo tedioso, son pequeñas tareas que no ocupan toda la jornada y nos mantendrán activos, de manera tal que podremos ejercitar nuestros cuerpos sin darnos cuenta.

Al finalizar el día, nos sentiremos relajados y bien con nosotros mismos. 

No hay nada más satisfactorio que disfrutar una bebida fría alrededor de la fogata mientras se cocina la cena.

Si te gusta el turismo aventura, este artículo es para ti.

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Autor: Jcomp

Por otro lado, acampar es un trabajo en equipo. Si vamos con amigos o con la familia, dividir las tareas en equipo o de acuerdo a las habilidades de cada uno nos facilitará y ayudará en la gestión de las mismas, y a la vez nos permitirá compartir momentos con la gente que queremos.

Cabe destacar que estar lejos de la ciudad y en un espacio abierto donde la señal de internet generalmente es mala, nos permite disfrutar actividades que en ocasiones habituales no solemos realizar, como por ejemplo: juegos de mesa, disfrutar una buena charla al sol, alguna actividad deportiva o caminatas en grupo. 

Salir de la rutina para poder descansar

Varias cosas suceden cuando estás lejos de la ciudad y al aire libre.

La primera es que, sin pensarlo, recuperas el buen humor. No quiero decir que en general vayas por la vida con mala cara, pero el tráfico intenso, el calor en la calle, las jornadas intensas de trabajo aportan estrés al cuerpo y terminamos en un círculo vicioso de malestar del cual no podemos salir porque la rutina continúa incesante. 

Para sentirnos mejor, pensamos que durmiendo una horita más los fines de semana lo solucionaremos.

Bueno, puedo asegurarte que en el camping te despertarás más temprano que cuando te preparas para ir a trabajar, pero la ausencia de la rutina hará que te sientas más descansado o descansada que si durmieras un fin de semana entero.

Y una vez que el gallo comienza a cantar (y créeme, siempre hay un gallo en la distancia), no querrás seguir durmiendo.

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Escritora, traductora y ciudadana del mundo. Amante de las tardes de libros y cafés humeantes. Prefiero escuchar que hablar, porque hasta del silencio se aprende. Viajera incansable, ávida de nuevas culturas y tradiciones. Viajo para conocer y escribo para compartir.

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